¿Cómo se carga una jornada partida por la siesta en un turnero?
Con un bloqueo del barbero en la franja del mediodía, no acortando el horario de apertura. El horario de trabajo va de la mañana a la noche y el bloqueo tapa el intervalo del cierre: así la agenda ofrece la mañana y la tarde-noche completas, y el mediodía simplemente no aparece.
La diferencia importa cuando el hueco no es igual todos los días. Un sábado con cierre corrido, o un jueves en que un barbero vuelve más temprano, se resuelve moviendo el bloqueo de ese día en vez de rehacer todo el horario semanal.
El bloqueo también es la herramienta para el franco, el turno médico o el día de vacaciones de un barbero: es la misma pieza usada con otra duración.
Lo que nunca hay que hacer es dejar la agenda abierta al mediodía "por si acaso". Un horario ofrecido y no atendido es un cliente que llega a la puerta cerrada, y ese cliente no vuelve.